Alain Hernández se sincera sobre el final de su personaje en Sueños de libertad: “Si alguien tenía que matar a Jesús, tenía que ser Digna”

El eco de los disparos aún resuena en las paredes de la colonia, marcando el fin de una era de terror y manipulación. Alain Hernández, el actor que ha dado vida al carismático pero despreciable Jesús de la Reina, ha roto finalmente su silencio sobre el destino fatal de su personaje en ‘Sueños de Libertad’. Con una honestidad brutal, el intérprete se ha sincerado sobre el cierre del arco narrativo de Jesús, dejando una sentencia que ha dejado a los seguidores de la serie en un estado de reflexión profunda: “Si alguien tenía que matar a Jesús, tenía que ser Digna”. Para Hernández, no había otra salida poética ni más justa que la mano de la matriarca de los Merino para poner fin a la tiranía de su personaje.

Alain Hernández se sincera sobre el final de su personaje en Sueños de  libertad: "Si alguien tenía que matar a Jesús, tenía que ser Digna"

La muerte de Jesús no fue un accidente, sino el clímax de una tragedia griega que se ha cocinado a fuego lento durante cientos de capítulos. El actor explica que el odio acumulado, las traiciones sistemáticas a los Merino y el desprecio constante hacia la figura de Digna hacían que este desenlace fuera el único coherente con la trama. Jesús, un hombre que se creía intocable y que jugaba con las vidas ajenas como si fueran peones en su tablero de ajedrez, encontró su final a manos de la mujer que representaba todo lo que él intentó destruir: la dignidad, la resiliencia y la memoria de una familia herida.

Alain Hernández profundiza en la carga emocional de esa última escena, describiéndola como un momento de catarsis absoluta. Para él, que Digna apretara el gatillo no fue solo un acto de venganza, sino un acto de liberación para toda la colonia. “Jesús era un cáncer que lo consumía todo, y solo alguien con el peso moral de Digna podía extirparlo”, comenta el actor en su análisis. El enfrentamiento final fue un duelo de miradas donde el poder de la sangre y el apellido De la Reina se desvanecieron ante el dolor legítimo de una madre que ya no tenía nada que perder.

El impacto de esta revelación trasciende la pantalla. El hecho de que sea Digna la ejecutora cambia por completo la percepción de los Merino en la serie, elevándolos de víctimas a vengadores de su propio honor. Hernández admite que, aunque echará de menos la intensidad de interpretar a un villano tan complejo, siente que el cierre es “redondo y necesario”. La muerte de Jesús a manos de Digna cierra el círculo de odio que él mismo inició, demostrando que en el universo de ‘Sueños de Libertad’, nadie es inmune a las consecuencias de sus actos, por muy alto que sea su pedestal.

La sinceridad de Alain Hernández sobre este final también arroja luz sobre el futuro de la serie. Sin el gran antagonista, la colonia se enfrenta a un vacío de poder que promete nuevas y oscuras alianzas. Sin embargo, la justicia poética de que fuera una mujer, y específicamente la cabeza de los Merino, quien terminara con la vida de Jesús, deja un mensaje poderoso sobre el fin del patriarcado opresivo que él representaba. La muerte de Jesús de la Reina es, paradójicamente, el nacimiento de una nueva libertad para todos los que vivieron bajo su sombra, y Digna ha sido la partera de esa nueva realidad.

Este cierre definitivo deja a la audiencia procesando la caída del gigante. Las palabras de Alain Hernández confirman lo que muchos sospechaban: el destino de Jesús estaba escrito en las cicatrices de Digna. En ‘Sueños de Libertad’, la redención no era una opción para Jesús, pero la venganza de Digna se ha convertido en la forma más pura de justicia, cerrando una de las etapas más brillantes y cruentas de la televisión contemporánea con un disparo que se escuchará durante mucho tiempo en el corazón de los espectadores.

¿Te gustaría que analizara cómo cambiará la jerarquía de la fábrica ahora que Jesús de la Reina ha desaparecido de la ecuación por completo?