Una nueva vida, la serie que arrasa en todo el mundo rompiendo récords, muy pronto estreno en Antena 3
LA MALDICIÓN KORHAN SE DESATA EN ANTENA 3: EL MATRIMONIO FORZADO QUE ARRASÓ EL MUNDO ESTÁ AQUÍ
¡Lectores, apaguen las luces, suban el volumen del miedo! La serie turca que ha pulverizado los récords de audiencia en más de 120 países, la superproducción ganadora de 14 premios internacionales, aterriza en Antena 3 con un título que es una burla cruel: Una nueva vida. Olvídense de los finales felices, de las mieles del amor. Lo que van a presenciar es un abismo de traiciones, un festín de secretos y la prueba definitiva de que el dinero, en la casa de los Korhan, es el billete de ida a la condena. Esta no es una telenovela cualquiera; es un thriller familiar donde el patriarcado es el villano más temido y la inocencia se paga con creces.
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El epicentro del desastre es Ferit Korhan (interpretado por el carismático Mert Ramazan Demir), un rico heredero, inmaduro y libertino, que vive al amparo de su abuelo, el formidable e implacable Halis Ağa (Çetin Tekindor). Ferit es el juguete roto de una dinastía joyera, acostumbrado a cambiar de amante como de camisa, hasta que una noche de desenfreno precipita el castigo de Halis: debe casarse. No por amor, sino para ponerle una correa. Este matrimonio de conveniencia es la espada de Damocles que pende sobre la cabeza de Ferit. Su existencia hedonista, marcada por el lema “único y precioso” que define su nombre, está a punto de colapsar bajo el peso de un anillo nupcial.
Y entonces aparece ella: Seyran Şanlı (Afra Saraçoğlu). Su nombre, “largo viaje por el fuego”, es un presagio fatal para la vida que le espera. Ella no estaba destinada a esto. Su sueño era la universidad, la libertad, pero su destino fue vendido por su padre, Kazım, un hombre codicioso que ve en el matrimonio de sus hijas con los Korhan la única vía de escape a su pobreza. El destino, con una crueldad exquisita, escoge a Seyran para casarse con Ferit, a pesar de que la elegida original era su hermana, Suna. Este giro inicial, este cambio de prometida en el último minuto, es la primera grieta en el muro de esta “nueva vida”.
Seyran es el fuego que intentará purificar el oro contaminado de la mansión Korhan. Su llegada a Estambul no es una boda, sino un secuestro emocional. En ese palacio de mármol y espejos, donde la viuda Ifakat maneja los hilos con una sonrisa gélida y el padre de Ferit, Orhan, oculta secretos bajo su fachada de hombre de negocios, Seyran se convierte en una prisionera. La química entre Ferit y Seyran es explosiva, una mezcla tóxica de odio, atracción y desesperación. Él es el niño mimado que necesita madurar; ella es la joven fuerte que se niega a ser domesticada. Sus interacciones no son coqueteos; son batallas dialécticas que terminan con platos rotos y corazones destrozados.
Pero el peligro no está solo en la pareja protagonista. Se extiende como una plaga. La presencia constante de Pelin, la ex-novia de Ferit, que se niega a soltar las riendas, es un recordatorio venenoso de la vida que Seyran ha intentado dejar atrás. Los secretos de la mansión se acumulan, prometiendo explosiones que van más allá del drama conyugal: los asuntos ocultos de Orhan, la verdadera razón por la que Ifakat sigue en el hogar familiar, y la lucha entre los hermanos Ferit y Fuat por la aprobación de Halis Ağa.
Antena 3 trae un fenómeno televisivo que se convirtió en una obsesión global. No por su dulzura, sino por su brutalidad emocional y sus giros de guion. Una nueva vida es el espejo de una sociedad donde las mujeres son rehenes de la tradición y el dinero compra el silencio. Prepárense para una trama que no da tregua, donde cada capítulo (y se rumorea que son 101 en total a lo largo de sus tres temporadas originales) es un puñal. El estreno es MUY PRONTO y será el inicio de un viaje al infierno de la riqueza y la obligación. Cuando el telón se alce, nadie en España podrá escapar de la maldición de la familia Korhan. La cuenta atrás para el caos ha comenzado.